Diez plagas de egipto – wikipedia, la enciclopedia libre rahal e gas card

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Moisés y Aarón se acercaron al faraón y le entregaron la demanda encomendada por Dios, que exigía que los esclavos israelitas pudieran salir de Egipto a fin de que pudieran adorar a su Dios libremente. Tras una primera negativa del faraón, Dios envió gas refrigerator not cooling a Moisés y a Aarón de nuevo a mostrarle un milagroso signo de advertencia. El cayado (vara de madera) de Aarón se convirtió en una serpiente. Los brujos del faraón también pudieron convertir una vara en serpiente, sin embargo, la otra serpiente se tragó a las serpientes de los brujos. Aun así el faraón rechazó las peticiones de los hermanos.

La primera plaga fue la de la sangre. Dios dio instrucciones a Moisés para que levantara su cayado sobre el río Nilo. Como consecuencia, toda el agua se convirtió en sangre, matando a todos los peces del río y llenando Egipto de un olor nauseabundo durante siete días. Los hechiceros del faraón demostraron entonces que también ellos podían convertir el agua en sangre y el faraón, por lo tanto, no cedió ante las demandas de Moisés.

La segunda plaga de Egipto fueron los sapos. Dios dio instrucciones a Moisés de que dijera a Aarón que estirase su vara sobre el agua y hordas de sapos invadieron Egipto. Los hechiceros del faraón fueron capaces de duplicar esta plaga con su magia. Sin embargo, dado que no pudieron eliminarla, el faraón se vio obligado a conceder a Moisés el permiso de salir a los israelitas, a cambio de que éste accediera a acabar electricity balloon experiment con ella. Para convencer al faraón de que realmente la plaga era un castigo divino, Moisés dejó que el faraón eligiera gas 76 station el momento en el que terminaría la plaga. El faraón eligió como fecha el día siguiente, y todas las ranas murieron a la hora señalada. Sin embargo, el faraón revocó su autorización y los Israelitas permanecieron en Egipto.

Dijo el Señor a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu cayado y golpea el polvo de la tierra que se convertirá en piojos sobre todo el país de Egipto. Así lo hicieron: Aarón extendió su mano con el cayado y golpeó el polvo de la tierra; y hubo piojos sobre los hombres y sobre los ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en mosquitos sobre todo el país de Egipto. (Éxodo 8,16-19)

La cuarta plaga de Egipto fue de animales que dañan a las personas y al ganado electricity wikipedia in hindi. La Torá enfatiza que los ‘arob (עָרוֹב, que significa mezcla o enjambre) sólo vinieron en contra de los Egipcios, y que no afecto la Tierra de Gosén (donde vivían los Israelitas). El Faraón le pidió a Moisés eliminar esta plaga y prometió permitir la libertad de los Israelitas. Sin embargo, después de que la plaga se fue, el Señor endureció el corazón de Faraón, y rehusó mantener su promesa.

La palabra ‘arob ha causado diferencias de opiniones entre intérpretes tradicionales. El significado puede estar relacionado con mezcla. Mientras la mayoría de los intérpretes tradicionales entienden la plaga como animales salvajes (tales como leones, serpientes venenosas, rinocerontes), Gesenius junto con muchos intérpretes modernos entienden la plaga como un enjambre de moscas o tábanos.

La sexta plaga de Egipto fue una enfermedad cutánea que suele traducirse como úlcera o sarpullido. Dios le dijo a Moisés y Aarón que cada uno tomase grade 9 electricity review dos puñados de hollín de un horno, el cual Moisés dispersó en el cielo en presencia del faraón. El hollín provocó úlceras en el pueblo y el ganado egipcio. Los hechiceros egipcios resultaron afectados junto con todos los demás y murieron, sin poder sanarse, mucho menos el resto de Egipto, pero ninguna de las plagas tocaron Israel.

La séptima plaga de Egipto fue una destructiva tormenta. Dios le dijo a Moisés que estirase su vara hacia el cielo, punto en el cual la tormenta comenzó. Era incluso más sobrenatural que las plagas anteriores, una poderosa ducha de granizo mezclada con fuego. La tormenta dañó gravemente a los electricity storage costs huertos y cultivos egipcios, así como a las personas y al ganado. La tormenta azotó todo Egipto excepto la tierra de Gosén. El faraón le pidió a Moisés que eliminara esta plaga y prometió permitir a los israelitas adorar a Dios en el desierto, diciendo que este tiempo he pecado; Dios es justo, yo y mi pueblo somos malvados. Como una demostración de dominio de Dios sobre el mundo, la lluvia se detuvo tan pronto como Moisés comenzó a orar a Dios. Sin embargo, después de que la tormenta cesara, el faraón de nuevo endureció su corazón y se negó a mantener su promesa.

La octava plaga de Egipto fueron las langostas. Antes de la plaga, Moisés llegó al faraón y le advirtió de la inminente plaga de langostas. Los funcionarios del faraón le suplicaron que permitiera que los israelitas fueran libres, ya que iban a sufrir los o goshi efectos devastadores de una plaga de langostas, pero éste aún era renuente a ceder. El orador propuso entonces un compromiso: los hombres israelitas serían autorizados a marcharse, mientras que las mujeres, niños y ganado se quedarían en Egipto. Moisés demandó que cada persona y animal se fuera, pero el faraón se negó. Dios entonces le dijo a Moisés que estirase su vara sobre Egipto y recogió un viento del este. El viento se mantuvo hasta el día siguiente, trayendo un enjambre de langostas. La nube cubrió el cielo, arrojó sombras sobre Egipto y consumió el resto de los cultivos egipcios, acabando con todos los árboles y las plantas. El faraón volvió a pedirle a Moisés que eliminase esta plaga y se comprometió a permitir que todos los israelitas pudiesen adorar a Dios en el desierto. La plaga desapareció, pero de nuevo no permitió a los israelitas salir.

En la novena plaga, Dios le dijo a Moisés que estirase sus manos al cielo gas density and molar mass , para que la oscuridad cayera sobre Egipto. Esta oscuridad era tan pesada que un egipcio podía sentirla físicamente. Duró tres días, tiempo durante el cual sólo hubo luz en las casas de los israelitas. El faraón entonces hizo llamar a Moisés y le dijo que dejaría salir a todos los israelitas si las tinieblas eran retiradas de su tierra. Sin embargo, exigió que las ovejas y vacas se quedasen; Moisés lo rechazó y dijo que en poco tiempo el faraón ofrecería muchos animales para ser sacrificados. El faraón, indignado, amenazó con ejecutar a Moisés si volvía a aparecer ante él. Moisés contestó en efecto que no visitaría al faraón nuevamente.

La décima y última plaga fue la muerte de todos los primogénitos de Egipto. Dios ordenó a los hebreos marcar sus puertas con la sangre de un cordero, ya que de esta wd gaster website forma no entraría el ángel de la muerte en sus casas para matar a sus primogénitos. Primero, el ángel de la muerte fue al pueblo de Gosén para comenzar su misión, pero no actuó gracias a la sangre del cordero puesta en los umbrales de las puertas. Continúo su avance por Egipto y como no había ninguna puerta marcada con la sangre de cordero, éste mató a los primogénitos egipcios, incluyendo al hijo del faraón. Este fue el golpe más duro a Egipto y la plaga que finalmente convenció al faraón de que debía liberar a los hebreos. Después se arrepintió y fue en su busca pero, fue atajado por los muros de agua 7 gas station marina que volvieron a su estado natural por orden de Moisés y el gobernante, junto con su ejército mueren en el Mar Rojo.

En el documental El secreto de las diez Plagas de National Geographic [2 ]​ apuntan a dar una serie de explicaciones climatológicas sobre cómo podrían haberse dado las 10 plagas de forma natural. Por ejemplo, explican que la causa podría haber comenzado con la erupción del volcán de la isla de Santorini, Grecia, en torno al año 1500 a. C. [3 ]​ que habrían provocado terremotos que causarían escapes de dióxido de carbono y de hierro cerca del Nilo, los cuales al entrar en contacto con el oxígeno, formarían hidróxido de hierro. Éste tornaría el agua de color rojo, desencadenando la serie de sucesos que explicarían las diez plagas. La falta de oxígeno generada por la precipitación del hidróxido de sodio en el agua, provoca que todos los peces mueran. Esto da origen a la segunda plaga, las youtube electricity ranas, que a diferencia de los peces, pueden salir de las aguas contaminadas. La carencia de agua limpia crea el ambiente propicio para la aparición de los piojos (tercera plaga), las moscas (cuarta plaga) y las epidemias bacterianas entre los seres humanos y los demás animales (quinta plaga). Paralelamente, el dióxido de carbono mezclado con el aire indujo a la gente a una especie de coma, reduciendo la circulación sanguínea en la piel causando sarpullidos (sexta plaga). El granizo con fuego, a lo que los científicos llaman granizo volcánico (séptima plaga), era procedente de la erupción en Santorini. Cuando la nube de cenizas alcanzó la estratósfera, se mezcla con la humedad y forman una piedra muy similar al granizo. Las bajas temperaturas provocan que nubes de langostas en masa se posen en Egipto (octava plaga). La nube de cenizas de 40 km de altura 3 gas laws por 200 km de diámetro alcanza el delta del Nilo y provoca oscuridad (novena plaga). Tras la ceremonia que Moisés había ordenado realizar a los israelitas – y que acabaría siendo conocida como la cena de Pascua (en hebreo, Pesáj). Los egipcios dormían, entonces, la fuga de gas que había provocado las primeras plagas al fin entró en erupción. El dióxido de carbono se filtró a la superficie, y dado que es más pesado que el aire, mataría por asfixia a la gente que dormía antes de disiparse en la atmósfera. Como los primogénitos zyklon b gas canister for sale de los egipcios gozaban de privilegios por ser los herederos de las propiedades y demás bienes, dormían en camas casi pegadas al suelo, mientras que los demás miembros de la familia dormían en los segundos pisos. Los israelitas, sin darse cuenta de lo que pasaba, pintaron con la sangre de cordero las puertas de sus casas para evitar que sucediera lo mismo que con los egipcios.